Ayer se me pasó el #ViernesDeMitologíaGriega pero como el calendario es un constructo social, os lo traigo hoy.
Una de las cosas que no me gustan de los retellings modernos es la simplificación de los dioses (que también hemos heredado de propaganda cristiana, pero de esto hablo otro día). Así, tenemos a Zeus reducido como el marido infiel, Hera como la celosa histérica, Afrodita como la frívola... Y en pocos retellings se ve la complejidad de estos dioses, su historia y lo que representaban.
El panteón griego se cimenta en una cosmovisión que reconocía un cosmos donde el ser humano debía reconocer y aceptar su lugar.
Para ellos, no existía la idea de "dioses benévolos VS dioses malignos", sino que reconocían a las deidades como complejas, justo como es la misma naturaleza. Y la naturaleza y el cosmos tienen su lado feliz y otro más oscuro.
En los mitos encontramos este reconocimiento al lado oscuro del cosmos y un ejemplo de ello es #ApoloYDafne.
#Apolo es uno de los dioses más complejos que encontramos en el panteón griego. Hijo de Zeus y Leto y hermano mellizo de #Artemisa. Dios del Sol, protector de la juventud masculina, dios de la belleza masculina, de la música y las artes literarias, de la divinación y de la sanación.
Asimismo, era un dios asociado a la lógica y la razón, por su relación con artes científicas como la Historia, la Astronomía o la sanación. Y el mito de Apolo y Dafne nos advierte sobre cómo el raciocinio puede sucumbir ante un deseo mal gestionado.
Por otro lado tenemos a #Eros, dios del deseo e hijo de #Afrodita y #Ares. Este dios poseía un carcaj con flechas que, si herían a alguien, hacían que éste se enamorara de otra persona.
Apolo desprecia a Eros, dios del deseo, diciendo que sus flechas no pueden dañar a nadie. Para demostrarle lo equivocado que estaba, Eros le disparó una flecha que despertó en él un deseo voraz por una ninfa llamada #Dafne, quien además pasaba mil de los hombres.
#mitologíagriega #culturagriegaantigua